Alexei, que por estar engripado no fue al jardín, estuvo jugando a las cartas con mi vieja.
Jugaron al "culo sucio" y empataron, señal de que a los dos les hacía falta un poco de agua y jabón.
Y después, según palabras de su abuela materna, que nunca exagera (noooo, nunca!) después Ale aprendió a jugar al "Chin-Chón" y casi le gana.
¡Essssse es mi hijo!
Un par de años más de entrenamiento, y lo llevo a Las Vegas a reventar casinos. Je!
No hay comentarios:
Publicar un comentario