Todavía no escribí sobre este particular hobby que tengo de coleccionar sueños ferroviarios. Otra vez será, el tema es extenso y no tengo tiempo ahora.
Anoche volví a soñar con trenes.
Esta vez, en un momento dado, estaba parada en la vía completamente a oscuras, y alguien me tendía la mano y me ayudaba a subir al vagón de un tren detenido. Un vagón viejo, feo, cerrado y con una puerta corrediza, como de carga.
Ya no me caliento en analizar nada. Marco una rayita más en la pared, al lado de mi cama, y sigo mi día. Qué loco, otra vez soñé con trenes...
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