Mi abuelo Pedro falleció meses antes de que yo naciera, pero de alguna manera me acompañó siempre por las frecuentes menciones que de él hacían mi mamá y mi abuela. Mi abuelo Alfonso, cuando yo tenía 13 años, menos de un año después de la muerte de mi abuela Titi y desolado por haberla perdido.
Mi abuela María, el SOL de mi niñez, me dejó cuando enfermó de Alzheimer. Su cuerpo murió años después, desgastado por la enfermedad.
No sé bien a cuento de qué viene esto.
Será que encontré este blog y leerlo me avivó la llama del recuerdo y me envolvió nuevamente en la ternura y el amor que me brindaron a manos llenas:
http://deciamiabuelo.blogspot.com/
2 comentarios:
Me crié con mi abuela (viví con ella hasta que me casé -joven. A los 25-).
En el 98 se enfermó del Alzheimer y murió en 2006.
La postal conformada por la carroza fúnebre (la chapita con el nombre de mi abuela en el féretro)y yo parado al lado, una mañana fría de llovizna persistente fue desgarradora para mí. Muy triste.
Fue mi adiós íntimo para con ella. La última vez que estuvimos juntos (de un modo raro, pero intenso).
Y la última vez que lloré.
Perdón por la nostalgia. Esto daría más para un post, pero me contagiaste tu melancolía.
Beso
Disculpame por contagiarte la melancolía, que en este día gris no le viene bien a nadie.
Te dejo un abrazo.
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